17 | 02 | 2021 Interés General
Mensaje del Obispo Fernández ante el comienzo de la Cuaresma
El Obispo de la Diócesis de Rafaela difundió un mensaje por el comienzo de la Cuaresma con el miércoles de cenizas. Dijo que la Cuaresma nos hace vislumbrar un horizonte de esperanza
Al querido Pueblo de Dios, que peregrina en la Diócesis de Rafaela.
Con el deseo de suscitar la confianza y la alegría, la esperanza y la paz de las familias, en estos tiempos difíciles de Pandemia, nos abrimos a este “Tiempo del Comienzo de la Cuaresma”, con el
La ceniza simboliza hoy la llegada de una Cuaresma muy particular, dejándonos tocar por el mismo
Abramos el corazón a la “Palabra Viva de Dios” en esta Cuaresma,
Todos necesitamos ser, y por eso acudimos en Cuaresma a la fuente de agua cristalina y limpia que es la Vida de Jesús, para purificarnos y convertirnos una vez más. Queremos “tocar”, aunque más no sea su manto, como aquella mujer del Evangelio, y ser sanados (Lc. 9,43-48) o dejarnos mirar por Su mirada llena de ternura y compasión, que habrá sentido el apóstol Pedro, cuando lo negó por tercera vez en aquella noche de la Pasión (Lc. 22,54-62).
La Cuaresma
Nos aproxima a la Cruz, nos conduce al centro de la vida de Jesús, que es Su amor hasta el extremo por nosotros, ocasión para adentrarnos en lo más profundo de sus sentimientos y unirnos a la Cruz, como lo hizo la Virgen María. Hoy nosotros unidos a la Cruz le entregamos los dolores y sufrimientos vividos durante la Pandemia y los que aún seguiremos viviendo.
Todo dolor o sufrimiento humano en la Cruz de Cristo, cobra su significado y sentido real para la humanidad, alcanzando la plenitud del llamado a ser sus verdaderos discípulos: “el que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su Cruz cada día y me siga” (Lc. 9,23).
La vida y la muerte son algo que no podemos eludir, nos acompañan siempre. Este de la pandemia, es un tiempo que nos conmovió, nos acercó al misterio y puso ante nosotros el riesgo de ver apagarse la vida, nos dio la posibilidad, y para muchos no sólo la posibilidad de sufrir sino de morir
La Cuaresma llega como un
Estemos atentos, abrámonos a Dios, no cerremos el corazón, San Pablo dice que en su
La Cuaresma nos ayuda a despojarnos de la hipocresía, de la altanería individualista. La única
La Pasión de Jesús, entrega total de Su vida por nosotros, ofrecida en el Sacrificio de la Cruz, para que la humanidad no ande a la deriva, sino con la fuerza y el entusiasmo de realizar la vida con “techo, con trabajo y con pan”, con “honestidad y en paz”, siendo así felices, venciendo: los egoísmos, celos y atropellos; el narcotráfico, la trata de mujeres, los abusos de niños, los suicidios y venganzas. H